Equipo de fútbol que a finales de los 70's dejó una huella profunda en la afición de Nuevo León.
Y que estuvo a punto de volver en los 90's... "Los Jabatos".


La Historia del Nuevo León



El Equipo del Pueblo - Quien los vio, no los pudo ya jamás olvidar.

El flamante equipo de primera división, el Nuevo León, que obtuviera el ascenso venciendo al Tampico en un juego inolvidable de desempate efectuado en La Martinica de León el día 26 de Diciembre de 1965, llegó a la culminación de sus ideales en su octavo año de competir en forma ininterrumpida en el torneo de segunda división de nuestro país.

Las Etapas en el desarrollo del Equipo:
  1. La iniciación a cargo de un puñado de entusiastas en 1957
  2. En 1960 en poder de la Universidad de Nuevo León
  3. En 1962 principio de la etapa de enjundia, garra y entrega, características absolutas de los Jabatos a cargo de Sergio Salinas y de Alejandro Belden.
  4. En 1965 los Jabatos campeones de la 2ª División llegando por méritos propios a la 1ª División del Fútbol Mexicano.
  5. En 1969 descienden a 2ª División en tres históricos encuentros en el fútbol mexicano y en el cual el Nuevo León no contó con centro delantero Alvarez Crespo quien estaba lesionado además de haber jugado con 10 hombres desde el minuto 30 del 1er tiempo por la expulsión del regiomontano Arturo Herrera quien nunca antes en su carrera había sido expulsado y quien era el motor del equipo.
  6. En 1970 se quedan a un paso de regresar a la 1ª División quedando como subcampeones de la 2ª División.
  7. En 1971 los gloriosos verdes se retiran de la competencia profesional.
  8. En 1975 inician en la Tercera División con su mismo directivo de antaño, Sergio Salinas, luchando por obtener de nuevo un equipo digno de representar al Estado de Nuevo León.
  9. En 1990 se revivió el hecho de que los Jabatos podrían volver al Tecnológico en Segunda División, escenario de sus batallas.
  10. Las palabras de Sergio Salinas no se han perdido en el espacio, siguen vigentes aún... "Volveremos"...



Momentos Cumbre

Los Jabatos en la Gloria

Quizá una de las épocas más hermosas que vivió la afición futbolera, fue cuando los que habrían de ser gloriosos, Los Jabatos de Nuevo León cristalizaron su máximo anhelo: ascender a la Primera División. Sergio Salinas el hombre que se ha mantenido hasta el momento como máximo dirigente de “la piara salvaje” tuvo que librara difíciles y serios escollos para regalar a la ciudad de Monterrey con otro equipo de Primera División.

Para ello conformó una escuadra modesta con la que buscaba la gloria. Los Jabatos en ese entonces se encontraban en la Segunda División y se mantuvieron en el liderato de la tabla de posiciones siempre del brazo de los “Jaibos” del Tampico, rival a vencer para lograr esa ilusión.

Faltaban siete fechas para que terminara el torneo y los verdes seguían igualados en puntuación con los Tamaulipecos. Había que apoyar al equipo y desde entonces la fanaticada local se comenzó a desplazar con él a donde jugara, hasta Tepic, una de las plazas más lejanas de la división.

Los Jabatos estaban obligados a conseguir los dos puntos fecha tras fecha, ya que el Tampico llevaba también un buen ritmo, mismo que finalmente persistió hasta el final de la temporada regular. Ambos quedaron en primer lugar.

Debido a ello la FMF decidió que en un partido extra y a celebrase en cancha neutral, Jabatos y Jaibos habrían de determinar quién subiría a la Primera. León Guanajuato, fue la ciudad escogida y el partido histórico se llevó a cabo el 26 de Diciembre de 1965.

La expectación que se había creado en esta ciudad era grande. Camiones, aviones, y largas filas de autos y camionetas repletos de aficionados se dirigieron a la ciudad lechuguera para alentar al equipo de sus amores. Debido a ello y al gran esfuerzo de sus jugadores, los Jabatos de Nuevo León ascendieron a la Primera División. ¡Monterrey estaba de fiesta!, ¡Nacía entonces el gran clásico norteño con el Monterrey!.

Los autores de los goles de aquel partido histórico fueron Hilario Portales y Luis López por los Jabatos y el del Tampico lo consiguió el “Chorejas” Contreras. Ellos escribieron el 2-1 con el que terminó el partido.



Ya en la Primera División, los Jabatos comenzaron a tejer magníficas actuaciones y se comenzó a ganar más adeptos. Se pasaron por las jornadas inolvidables de la 1ª División donde relucía con brillo propio Héctor Hernández, Carlos Alberto Echeverry, “El Tigre” Sepúlveda, “El Cachito” a la Torre, José Álvarez Crespo, Vicente y José Luis Álvarez, Pedro Damián, “El Marcas” Banda y los regiomontanos de la Colonia Independencia y de la Colonia Vidriera Henrra Ramírez, Rula García, Pine Gutiérrez, Arturo Herrera, La Polla Garza y los jaliscienses Ceja, Luis López, Lima y el portero Lozano a quien el Periódico “El Esto” de la Capital lo llamó el héroe de la martinica. Allí estaban los Jabatos, entre los Primeros lugares del Fútbol mexicano, asombrando al mundo balompédico nacional con su verde devastador, a la lista de nombres Jabatos podemos incluir a Amado Navarro, Dámaso Pérez, José Ledesma y Everardo Rodríguez Plata

Llegó el clásico esperado y el calendario de la liga marcó el día y la hora en que habrían de sostener “el Primer Gran Clásico Regiomontano”. En esa ocasión y debido a la gran expectación causada por ese partido, el estadio Tecnológico se llenó a su máxima capacidad –33 mil personas-, habiendo inclusive, sobrecupo. Los albiazules se llevaron ese primer encuentro amistoso, ganando a los verdes por un marcador de 3-0, posteriormente jugando por nota los Jabatos vengaron la afrenta ganando los siguientes clásicos por un marcador de 3-0 el segundo y de un 4-2 también a favor de los verdes el tercero.

En el primer año de su estancia en Primera División sorprendieron al mundo balompédico con grandes triunfos venciendo a equipos extranjeros como el EMELEC de Ecuador, al Sheffield United de Inglaterra y al mismo Seleccionado Nacional mexicano.

Cabe recordar que en aquella ocasión Sergio Salinas se mostró renuente a la contratación de extranjeros y únicamente se trajo al argentino Carlos Etcheverry hombre que vino a escribir una gran página del deporte regiomontano.

Héctor Hernández, Arturo Herrera y Alvarez Crespo y muchos más jugadores estuvieron rindiendo su máximo esfuerzo pero finalmente los Jabatos, en esa misma temporada 67 – 68, corrieron peligro de descender, ya que faltaban pocos juegos para el final del campeonato y poco a poco los equipos involucrados con el “farol rojo” fueron salvándose. Primero los Jabatos, luego el Monterrey y el Oro, descendiendo finalmente el Morelia.

La causa por la que hubo ese peligro, fue el hecho de que los Verdes se comenzaron a deshacer de jugadores valiosos debido a las malas condiciones económicas del club.

En la Temporada 68- 69, el Nuevo León volvió a hacerse notar pero la historia ya estaba escrita. Habrían de disputar el descenso con el Oro de Guadalajara y tuvieron que escenificarse “tres partidos” para que los tapatíos terminaran con la última esperanza regiomontana.

El primer partido marcó un empate a un gol; el segundo igualó a dos y en el tercero, jugando un Jueves en la noche en el estadio Azteca, los Jabatos descendieron a la Segunda División: Un gol de Brambila los acabó de hundir.

El Heraldo de México escribió al respecto: “Los Jabatos cayeron como los valientes mirando al sol y con el yelmo puesto” ojalá un día regresen.

Dentro de sus hazañas en el año del descenso fue el vencer a Los Pumas en Ciudad Universitaria por un marcador de 1 – 0 cuando la delantera de Los Pumas era la delantera de la Selección Nacional formado por Velarde, Enrique Borja y Aarón Padilla, al Las Chivas en el Jalisco 4 – 0 y al Atlante en el Azteca por un contundente 5 – 1 cuando tenían de portero al ahora comentarista de TV Azteca el Guama Puente y esto hizo que el entrenador del Oro Mauro Ramos (mundialista brasileño), declarara “El Nuevo León jugó drogado; Sergio Salinas droga a sus jugadores” y el diario El Ovaciones de la Capital acaparó el comentario para llenar a grandes titulares la portada de lo deportivo causando un escándalo a nivel nacional (éste entrenador confundió la garra, entrega y vergüenza de los verdes con estimulantes que algunos jugadores usaban en otros países desde entonces)

Posteriormente, los Jabatos lucharon la siguiente temporada en la división de ascenso y el equipo local logró el subcampeonato de la Liga. A punto estuvieron de repetir su gran proeza.

Vino entonces el receso por el Mundial de 1970 y los Jabatos se retiraron de la competencia y posteriormente, en 1971, “los gloriosos verdes del Nuevo León” desaparecieron del fútbol organizado.

En 1975 inician en la Tercera División con su mismo directivo de antaño, Sergio Salinas, luchando por obtener de nuevo un equipo digno de representar al Estado de Nuevo León, para ello se mantuvieron trabajando arduamente, volviendo a comenzar como lo hicieron antes.

En 1990 se revivió el hecho de que los Jabatos podrían volver al Tecnológico en Segunda División, escenario de sus batallas al lo que el Ing. Juan Manual Alvarez (Presidente de la FMF en ese entonces), envió su mensaje de entusiasmo a su actual y mismo directivo de antaño, Sergio Salinas: “Ojalá vuelvan a jugar los Jabatos en 2ª División para que los aficionados de bajos recursos tengan una alternativa de disfrutar el Fútbol”.



Los “Jabatos de Nuevo León” un Equipo Aguerrido y Veloz

Un equipo muy joven y considerado como muy veloz en la Primera División, el promedio de edad excluyendo a un veterano es entre los 17 y los 22 años de edad, lo que hace que el equipo esté plagado de juventud y velocidad.

El primero y más firme propósito de los Jabatos además de terminar la temporada con la máxima cantidad de puntos es el dé agradar al público que asiste a las tribunas del estadio porque el equipo juega y deja jugar, y que con la calidad de sus componentes imprimen un ritmo alegre y bonito al cotejo.

Un reconocido Director del Infonavit comentó:
    “El Nuevo León no fue un cambio en nuestro fútbol, sino que fue un acontecimiento social-deportivo”.



Los “Jabatos” y su Himno

El Nuevo León fue el primer equipo en la Ciudad que tuvo su himno y que por años se tocaba y cantaba en toda la Ciudad.




Apoteosis: Un Júbilo Desbordante

Miles de Regiomontanos que viajaron hasta León se volcaron al terreno para felicitar a sus campeones de 2ª División. Los aficionados también contribuyeron para el éxito.




El Éxito de los Jabatos: Severa Disciplina

La base en el triunfo fue la disciplina implantada por Sergio Salinas y Augusto Arrasco un reglamento interior, con obligaciones y sanciones para los jugadores; todos los solteros viviendo en apartamentos especiales y exclusivos.

Hubo un momento cuando faltaban once semanas para finalizar la campaña que se recurrió a merma de sueldo de los jugadores por bajo rendimiento, cosa por la que fue criticado intensamente Sergio Salinas y finalmente habría de verse los resultados:

Luego de una derrota con Poza Rica (una en el Tecnológico en dos temporadas), el equipo no perdió ni una sola vez y ni un solo punto, once victorias en la temporada ordinaria y la final en el desempate en León “todo un record en el fútbol mexicano”, que valió que el periódico “El Esto” de la capital mexicana después de dialogar con su Presidente escribiera:
    “Sergio Salinas no tan solo es un luchador incansable sino un Filósofo del Fútbol”.

Sergio Salinas considera que el fútbol se debe manejar no como un hobby que les cueste a otros, sino como un negocio pero sin olvidar que en éste negocio no se negocia con cerveza, refrescos, cemento, muebles, vidrio ni ropa, sino que se negocia y se lucra con seres humanos que se compran y venden muchas veces sin su anuencia y que no pueden ir a otro equipo; semejantes a esclavos del siglo pasado.



Espíritu de Lucha

Fue la culminación de un gran esfuerzo de Sergio Salinas como Presidente del Equipo el que ha llevado a Monterrey a elevarse como la tercera ciudad en el fútbol nacional.

Un equipo que desde sus inicios tuviera principios en grande, ese equipo Jabatos que siempre ha tenido como característica exclusiva el espíritu de lucha, ese equipo que ha cautivado al público de Monterrey se ha trazado un derrotero inquebrantable.



El Jabato

El “Jabato” es el cachorro del Jabalí que se desarrolla en los bosques de Polonia, de Alemania y posteriormente de América.

Su apariencia es la de un animal feroz que anda en grupos y que siempre ataca de frente.




¿Dónde está Raquel, la que seguía a los Jabatos?

¡Raquel sigue a los Jabatos! (Aquella monita estilizada trenzuda, cuya figura recordamos), era el grito de guerra del glorioso equipo esmeralda, cuando hacía cimbrar las multitudes y su nombre era coreado por miles y miles de aficionados auténticos de corazón.
“La Piara Salvaje” era el equipo del pueblo. Su verde esmeralda se paseó por todas las canchas de México ondeando la bandera idolatrada, fabricada por el cariño de la afición.
Y con ellos la figura abstracta de “Raquel”, una esfingie ya desaparecida pero que simbolizaba el apego de toda la afición por los legendarios Jabatos, plenos de entrega, de guerra, de pudor...



Los Jabatos: Sinónimo de Fútbol

Desde los tiempos de Necaxa de los famosos “Once Hermanos” del Atlante, quizá nunca existió otro equipo que le llegara tanto al corazón de la hinchada. Los Jabatos – igual que ahora el América – imponían su estampa al entrar a la cancha, es un grupo sujeto a error y a equivocación, pero con una fuerte voluntad de victoria. Que no traiciona a ninguna afición sea donde sea. Que sale a jugar con ganas al fútbol: que no se “azorrilla” ante ningún enemigo. Que no busca empates ni juega con el calendario.



Impresionante desde que hacía su entrada a la cancha: Periódico “El Porvenir”

El que piense que a un “buen” equipo se le debe (o se le puede) manejar como a cualquier equipo, está equivocado. Un ejemplo de eso es el América. Los americanistas han buscado siempre mantener su propia identidad frente al resto de los equipos y eso le ha producido “imagen”. Como las buenas cualidades en las personas no pueden verse físicamente, se requiere impresionar, hacerse sentir, llamar la atención con el resalte de los atributos visibles. El América, por eso, ha tratado siempre de sostener un cuadro de vanguardia.

A propósito de eso, nos acordamos ahora de cuando los Jabatos (un equipo cien por ciento popular, pero no “vulgarizado”), entraron a la gran lid del fútbol nacional con sus camisetas y calzoncillos verdes, allá en los mediados de los Sesentas. Para empezar, era un conjunto impresionante desde que hacía su entrada a la cancha.

Todos, al lanzar su primer saludo a las tribunas con el brazo en alto desde el redondel central del campo de juego, se veían altos, fornidos, robustos, igual que unos superdotados. Desde Franco, el defensa, Ramos, Bobo Rodríguez, Polo Barba, Alvarez Crespo, Chiturris, Portales.

El más chaparro entre ellos mostraba la complexión nervuda del heroísmo nativo. Igual que los policías de Nueva York, que deben ser altos para poder ser aceptados en el Cuerpo e imponer orden en la ciudad.

Los Jabatos – igual que ahora el América – imponían su estampa al entrar a la cancha. Y el rival al verlos, perdía antes que nada su primera batalla, la más importante – la de la apariencia física, viéndose luego en notoria desventaja, a no ser que valiese como genio del balón lo que le faltaba en la dimensión banal pero importante de los centímetros de estatura.

El América – igual que antes los Jabatos – es un grupo sujeto a error y a equivocación, pero con una fuerte voluntad de victoria. Que no traiciona a ninguna afición sea donde sea. Que sale a jugar con ganas al fútbol: que no se “azorrilla” ante ningún enemigo. Que no busca empates ni juega con el calendario.



Jabatos vs Rayados, El Primero

El juego Tigres vs Rayados viene a ser el “Segundo Clásico Regiomontano”, el original fue Jabatos vs Monterrey, el cual tiene una historia breve, pero dejó huella profunda entre la afición local.



Los Tigres en el Fútbol organizado

En 1968, Sergio Salinas considerando que los Universitarios de todas sus facultades y preparatorias merecían tener un equipo que los representara, dio la anuencia para que los Tigres Universitarios pudieran ingresar al fútbol organizado a sabiendas de que por la magnitud y fuerza de la U.A.N.L., estos iban a ser otro competidor muy fuerte ya que la extracción de sus seguidores era casi la misma que la del Nuevo León.



Un glorioso club, como el Nuevo León, no puede morir

Porque un glorioso club no puede morir, y jamás si tiene al frente de él el entrañable cariño de alguien como Sergio Salinas quien tiene su corazón teñido de verde. La lucha que se tiene que librar es encarnizada, de sufrimientos, de dedicación, de entrega total. Pero tras los jóvenes que defiendan los colores esmeraldas está toda una leyenda y esa ha de impulsarlos para colocar al Nuevo León en el lugar que les corresponde: ¡las alturas!.

A los legendarios nombres de antaño, ahora se les unirán otros que han de imbuirse en la historia verde. Y buscar con todo su empeño la máxima brillantez del color que alguna vez vistió toda a la afición. Ese frenesí pasado debe revivir en los corazones de quienes defiendan dentro y fuera de la cancha la camiseta verde de uno de los clubes más queridos en toda la historia.



Aquí están los Jabatos con todo un caudal de leyendas sobre la camisola.
Los nuevos Jabatos tienen toda una historia que defender, pero también los símbolos valen. Y la imagen de aquella Raquel debe resucitar también. ¡Es el símbolo de la afición Jabata!

Desde su inicio (y así los establece su escritura constitutiva), el club tenía como objetivo fomentar el deporte en todas sus disciplinas tales como atletismo, ciclismo, básquetbol, béisbol en donde en varias ocasiones durante el medio tiempo de los encuentros, jugadores de los Sultanes hacían prácticas relevantes ante el beneplácito de los aficionados al fútbol.

También contaba con escuela de fútbol en la Colonia Independencia donde además nadadores, les daban teorías de la práctica de la natación ya que la idea era y seguirá siendo la de preparar niños y jóvenes en todas estas disciplinas inculcándoles desde pequeños que el desempeño en la escuela y en las carreras universitarias se desarrollan mejor si sus estudiantes con éstas disciplinas deportivas, sin reservar esto para la gran ciudad y su área metropolitana; si no para regiones de nuestro Estado de Nuevo León donde sus comunicaciones e infraestructura lo permitan.



El Equipo del Pueblo





Más Historia

Héctor Hernández cuando jugaba con Chivas.
Jugó cuatro años con el Nuevo León (Jabatos)





Triunfó el Nuevo León... ¡Y Por Goleada!

Periódico: Tribuna de Monterrey
Monterrey, N.L., Viernes 31 de Enero de 1969







Febrero 15 de 1967. Nuevo León (0) vs Toluca (1)


José Chávez Crespo, Sergio Salinas Llaguno, Leopoldo Barba, Javier Zambrano Elizondo.




Periódico: ABC
Monterrey, N.L., 14 de Octubre de 1970

Sergio Salinas declara:

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Nuevo León y Oro

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"La Idea es de Mantener el Mismo Plantel de Jugadores"

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Medios Impresos

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Omar Bravo llegó a los 100 goles en abril del 2008.


Héctor Hernández que hizo posible la historia del Nuevo León "Jabatos" al jugar sus últimos 5 años en este equipo; fué el PRIMER JUGADOR MEXICANO en la historia, en llegar a los 100 goles.






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